femicidios: proyectos de reforma del código penal argentino
temprano hoy leí esta noticia:
En Mar del Plata, otra mujer fue prendida fuego por su pareja, tras una discusión
la publiqué en twitter y enseguida @SantiagoLerena me respondió: “Ya perdí la cuenta; ¿serían 7 ya en 2 meses? Si los tomates quintuplicaran su precio en 2 meses ya habría protestas públicas.”
Tiene razón. Tiene razón. Tiene razón! La violencia contra las mujeres está naturalizada. Es un tema que puede llegar a conmover pero que difícilmente movilice. ¿Por qué? Más allá de que la violencia sea ejercida por individuos con rasgos patológicos, se trata a su vez de seres bio-psico-sociales que se comportan en función de una forma cultural de definir nuestras identidades masculinas y femeninas y de cómo nos interrelacionamos mujeres y varones. Y es en este punto que emerge la profunda desigualdad de roles sociales producto de la lógica y el imperio de una sociedad patriarcal que instaura determinados estereotipos de masculinidad y feminidad y decreta mandatos de género que debemos obedecer unos/as y otros/as y que habilitan al varón a sentirse dueño, propietario de la vida de una mujer.
La violencia de género es una problemática social, dramática, extremadamente compleja, de la cual el estado tiene la obligación de hacerse cargo. Requiere de una intervención institucional transversal, multidisciplinaria, interministerial, interpoderes y absolutamente constante, articulada y dotada de recursos consistentes, de una red de profesionales idóneos/as ergo de compromiso político.
La mujer que cito arriba no murió. Fue quemada. Que-ma-da. Tiene quemaduras en la cara, las manos, los brazos y el pecho.
En la categoría “asesinadas”, las cifras en Argentina son, precarias por cierto, y alarmantes. Según la nota publicada ayer aquí: “en lo que va del año 54 mujeres fueron asesinadas por sus parejas, ex parejas o familiares. Ocho de esas mujeres murieron quemadas. La última de ellas vivía en Merlo, tenía 30 años y dos hijos. Mientras su carne se ardía, gritó tan fuerte que los vecinos la escucharon a tres cuadras a la redonda. Pero nadie la socorrió. Su nombre era Analía Cáceres y fue la decimoquinta mujer quemada en un año.”
El año pasado, según la Casa del Encuentro, en el período 1º de Enero al 31 de Octubre de 2010, se registraron en Argentina:
· 260 Femicidios (mujeres y niñas)
· 15 Femicidios “Vinculados” de hombres y niños
lo cual equivale a un aumento del 12,5 con respecto al informe del año 2009.
En este contexto de violencia y asesinatos de mujeres que va in crescendo se presentaron, durante el mes de febrero, en la Cámara de Diputados de la Argentina, 3 proyectos de ley de reforma del Código Penal para incorporar la figura del “femicidio”:
1) diputada Merchán
2) diputado Milman y diputadas Stolbizer y Linares
3) diputada Gil Lozano
¿Estas iniciativas pueden ayudar a revertir la espiral de violencia contra las mujeres? Se los pregunté en twitter a @kludiett y @AlBovino, aquí una síntesis del intercambio.
Por mi parte, tengo mis dudas (sigo informándome) acerca de la eficacia de la modificación del Código Penal en el impacto neto que puede tener la incorporación de la figura del femicidio sobre el índice de violencia actual. Otros países ya han tomado esta medida que no ha redundado en una baja de los índices de femicidios. Y, hay que decirlo, hoy en día la justicia (plagada de sexismo) no siempre está jugando el rol que debería a la hora de proteger los derechos de las mujeres. ¿Lo haría con esta modificación? Debate a seguir…





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